¡Aquí Cklo La­be­lla!

Hoy os trai­go un ar­tícu­lo so­bre Han­ni­bal de Bryan Fu­ller (2013, NBC), se­rie ba­sa­da en las no­ve­las de Tho­mas Ha­rris.

Y voy a re­la­cio­nar­la con el cris­tia­nis­mo y el hin­duis­mo.

Si ya os ha­béis leí­do es­ta en­tra­da, ¡pin­chad aquí pa­ra leer la se­gun­da!

Vol­vien­do al te­ma, creo que los tres per­so­na­jes prin­ci­pa­les, Jack Craw­ford, Will Graham y Han­ni­bal Lec­ter, re­pre­sen­tan a cier­tos dio­ses (y an­ti­dio­ses) de am­bas tra­di­cio­nes.

En­car­nan a cier­tas fuer­zas del Cos­mos

Hannibal, serie creada por Bryan Fuller para la NBC en 2013 (foto promocional).

Han­ni­bal, se­rie crea­da por Bryan Fu­ller pa­ra la NBC en 2013 (fo­to pro­mo­cio­nal).

A los que co­noz­cáis la se­rie: ¡ya me di­réis si es­táis de acuer­do con­mi­go!

Quien no la ha­ya vis­to: con­si­de­ro que no hay spoi­lers, so­lo ci­to al­gu­nos de­ta­lles pa­ra ilus­trar mi aná­li­sis.

¡Ven­ga, va­mos a ello!

TRÍADAS SAGRADAS EN EL ORDEN DEL COSMOS

An­tes que na­da, per­mi­tid­me que sien­te cier­tas ba­ses.

Se­gún mu­chas –si no to­das– las mitologías/religiones, lo exis­ten­te no es es­tá­ti­co. To­do cuan­to co­no­ce­mos fue crea­do, se man­tie­ne por aho­ra y, un día, des­apa­re­ce­rá.

Se­gún el hin­duis­mo, la Crea­ción cons­ta de cua­tro eda­des o yu­ga. Y, en ca­da una de ellas, los hu­ma­nos se­rán ca­da vez más mez­qui­nos. En la úl­ti­ma edad, la Ka­li Yu­ga, ¡bum!, to­do ter­mi­na­rá… pa­ra, tras mi­llo­nes de años, vol­ver a em­pe­zar.

Por su par­te, el cris­tia­nis­mo di­ce que Dios Pa­dre des­trui­rá Su Crea­ción. Tras va­rias pe­leas en­tre de­mo­nios, mons­truos y án­ge­les, los jus­tos se­rán re­com­pen­sa­dos y los pe­ca­do­res, cas­ti­ga­dos. A di­fe­ren­cia del hin­duis­mo, es­te fi­nal se­ría de­fi­ni­ti­vo.

¿Veis? El To­do es crea­do, se sos­tie­ne un tiem­po y se des­va­ne­ce.

Y, tan­to en el hin­duis­mo co­mo en el cris­tia­nis­mo, hay una tría­da de se­res que en­car­nan es­ta di­ná­mi­ca de Nacimiento/Vida/Muerte:

  • Hin­duis­mo: la tría­da (tri­mur­ti) de Brah­ma el Crea­dor; Vis­nú el Con­ser­va­dor y Si­va el Des­truc­tor.

  • Cris­tia­nis­mo: Dios, Cris­to y Sa­ta­nás.

«Ya, bueno», di­réis. ¿Qué tie­ne que ver to­do es­to con Han­ni­bal?

¡Pues lo que os di­je en la in­tro del ar­tícu­lo! Craw­ford, Graham y Lec­ter en­car­nan es­tas tría­das. Ca­da uno sim­bo­li­za una de es­tas tres fuer­zas que im­pul­san el mo­vi­mien­to en la Crea­ción.

¿Os ha­céis una idea de quién es qué?

JACK CRAWFORD:
EL CREADOR

¿QUIÉN ES? ¿QUÉ HACE?

¿Ha­béis vis­to la se­rie? Si no es así, os ha­go una rá­pi­da pues­ta en es­ce­na.

Jack Crawford (Lauren Fishburne), agente del FBI.

Jack Craw­ford (Lau­ren Fish­bur­ne), agen­te del FBI.

To­do em­pie­za cuan­do el agen­te del FBI Jack Craw­ford con­tac­ta con el ex-agen­te Will Graham. Re­sul­ta que Craw­ford an­da es­tre­sa­do tras un ase­sino bas­tan­te es­cu­rri­di­zo.

Y pi­de ayu­da a Graham por­que es­te tie­ne un «don»: pue­de me­ter­se en la men­te de los cri­mi­na­les. Sa­be có­mo pien­san con so­lo ana­li­zar la es­ce­na del cri­men. ¡Lo que es de gran ayu­da pa­ra cap­tu­rar­los!

Pe­ro co­mo es­ta es una ta­rea que vuel­ve a Graham un po­co ta­rum­ba, Craw­ford le bus­ca ayu­da psi­quiá­tri­ca. Y así en­tra en es­ce­na el doc­tor Han­ni­bal Lec­ter.

Ele­gan­te, in­te­li­gen­te…

"Aléjate. No intentaré contactar contigo. Pero si te quedas, te mataré". Hannibal Lecter.

«Alé­ja­te. No in­ten­ta­ré con­tac­tar con­ti­go. Pe­ro si te que­das, te ma­ta­ré».
Han­ni­bal Lec­ter (Mads Mik­kel­sen)

…y ca­ní­bal.

Sin sa­ber­lo, Jack Craw­ford ha abier­to la puer­ta a un mun­do de ho­rror que cam­bia­rá su vi­da y la de los de­más…

…pa­ra siem­pre.

SIMBOLOGÍA CRISTIANA:
CRAWFORD ES DIOS

Y, al prin­ci­pio, Jack Craw­ford creó el mun­do… de Han­ni­bal.

Lo que ha­ce Jack al con­tac­tar con Will y Han­ni­bal es crear el mun­do pa­ra el es­pec­ta­dor.

Dios todopoderoso cristiano.

Dios to­do­po­de­ro­so cris­tiano.

¡Pen­sad­lo!

Sin su in­ter­ven­ción, Will y Han­ni­bal nun­ca se ha­brían co­no­ci­do y nun­ca ha­brían te­ni­do lu­gar las tres tem­po­ra­das de la se­rie.

Ade­más, al igual que Dios, Jack tie­ne muy cla­ro el com­por­ta­mien­to que es­pe­ra de sus alle­ga­dos.

Quie­re que con­tem­plen el mis­mo có­di­go mo­ral que él: la ley de los EEUU.

Cuan­do per­ci­be que Will du­da en­tre cap­tu­rar o no a Han­ni­bal, le di­ce que «con­fía en que ha­rá lo co­rrec­to». Es­to es: «con­fío en que no cae­rás en la ten­ta­ción del dia­blo». Co­mo Dios ha­ce con los hom­bres e hi­zo con Cris­to: no in­ter­vino cuan­do se to­pó con Sa­ta­nás en el de­sier­to.

Res­pec­to a Lec­ter, Jack se sien­te trai­cio­na­do. Creía que eran ami­gos, pe­ro… ¡Han­ni­bal ha si­do to­do es­te tiem­po el ase­sino que bus­ca­ban!

Así pues, desea dos co­sas: ven­gan­za… e im­po­ner la ley. ¡Quie­re en­ce­rrar­lo! ¡Des­te­rrar­lo del mun­do… me­tién­do­lo en la cár­cel! Co­mo Dios hi­zo con Sa­ta­nás, a quien con­fi­nó en el In­fra­mun­do.

Como reza el lema, para Dios "la justicia tiene un precio". Crawford sacrifica la estabilidad mental de Will por "El Bien"... y Dios sacrifica la vida de Su Hijo por el mismo motivo.

Co­mo re­za el le­ma, pa­ra Dios «la jus­ti­cia tie­ne un pre­cio». Craw­ford sa­cri­fi­ca la es­ta­bi­li­dad men­tal de Will por «El Bien»… y Dios sa­cri­fi­ca la vi­da de Su Hi­jo por el mis­mo mo­ti­vo.

SIMBOLOGÍA HINDUISTA:
BRAHMA, EL CREADOR

Pues eso: Craw­ford se­ría Brah­ma en el Hin­duis­mo.

Su nom­bre sig­ni­fi­ca, en sáns­cri­to, «desa­rro­llo» o «evo­lu­ción». O sea: fue quien creó el Uni­ver­so. Co­mo Jack en la se­rie, ¿re­cor­dáis?

Con un ma­tiz im­por­tan­te.

Brah­ma es un agen­te del Ser Su­pre­mo Brah­man: un po­der in­vi­si­ble y ab­so­lu­to. Brah­man es­tá más allá de to­da de­fi­ni­ción y li­mi­ta­ción. Y de él sur­ge nues­tro Brah­ma, quien ma­te­ria­li­za ese To­do.

Brah­ma no in­ven­ta, Brah­ma re­cons­tru­ye al­go ya exis­ten­te pe­ro eté­reo. Jack no in­ven­ta las le­yes ni el mun­do po­li­cía­co, pe­ro ha­ce que su­ce­dan.

Dios Brahma el creador.

Dios Brah­ma el crea­dor.

Ter­mi­na­mos con otro de­ta­lle: según el ca­te­drá­ti­co Jau­me Vall­ver­dú, «Brah­ma no re­ci­be una ado­ra­ción es­pe­cí­fi­ca (…), no tie­ne un san­tua­rio in­de­pen­dien­te, sal­vo al­gu­na ex­cep­ción, ni tam­po­co un cul­to es­pe­cia­li­za­do».

Brah­ma es bá­si­co en la tría­da, pe­ro no tie­ne tan­to pe­so co­mo otros dio­ses.

Jack tam­bién es esen­cial, pe­ro Will y Han­ni­bal re­ci­ben más aten­ción.

¡Ay, esos aca­pa­ra­do­res de Vis­nú y Si­va!

Ups, me es­toy ade­lan­tan­do.

¡Si­ga­mos!

WILL GRAHAM:
EL CONSERVADOR

¿QUIÉN ES? ¿QUÉ HACE?

Will es em­pá­ti­co en ex­tre­mo.

Will Graham (Hugh Dancy), profesor y agente especial del FBI.

Will Graham (Hugh Dancy), pro­fe­sor y agen­te es­pe­cial del FBI.

Pue­de po­ner­se en el lu­gar de cual­quie­ra, y sa­ber có­mo pien­sa y sien­te.

Es gra­cias a es­te don que tie­ne, el FBI de­tie­ne a más de un «ma­lo». Pe­ro es­tas «vic­to­rias» no le de­jan buen sa­bor de bo­ca: si bien no jus­ti­fi­ca se­gún qué ac­cio­nes, sí «las com­pren­de».

No des­hu­ma­ni­za al otro y, por en­de, no es ma­ni­queís­ta. Pa­ra él, el ma­lo no es «ma­lo», es un hu­mano que ha­ce co­sas «ma­las». Eso lo cam­bia to­do, ¿no? Un po­qui­to, al me­nos.

Es­ta per­cep­ción le ge­ne­ra se­rias du­das so­bre sí mis­mo: si pue­de pen­sar co­mo un ase­sino… ¿po­dría él com­por­tar­se co­mo uno?

SIMBOLOGÍA CRISTIANA:
CRISTO, EL SALVADOR

La em­pa­tía y la com­pa­sión son muy, muy pa­re­ci­das.

¡La RAE me ava­la! Ved có­mo de­fi­ne am­bos tér­mi­nos:

  • Em­pa­tía: 1. Sen­ti­mien­to de iden­ti­fi­ca­ción con al­go o al­guien. 2. Ca­pa­ci­dad de iden­ti­fi­car­se con al­guien y com­par­tir sus sen­ti­mien­tos.
  • Com­pa­sión: Sen­ti­mien­to de pe­na, de ter­nu­ra y de iden­ti­fi­ca­ción an­te los ma­les de al­guien.
Jesucristo, Hijo de Dios (cuadro de Heinrich Hofmann).

Je­su­cris­to, Hi­jo de Dios (cua­dro de Hein­rich Hof­mann).

Will es em­pá­ti­co.

Cris­to fue com­pa­si­vo.

Am­bos en­car­nan una fuer­za que acu­de en ayu­da de la Vi­da.

¿Ejem­plos de Cris­to?

Su­po com­pren­der el mie­do y la ig­no­ran­cia de los hom­bres en el mo­men­to de su cru­ci­fi­xión.

De ahí que di­je­se:
«
Per­dó­na­los, Se­ñor, por­que no sa­ben lo que ha­cen».
(Lu­cas, 23:34)

¿Ejem­plos de Graham?

La psi­quia­tra Be­de­lia Du Mau­rier le pre­gun­ta qué ha­ría si vie­se un pá­ja­ro he­ri­do en la ca­lle. Él res­pon­de que que­rría ayu­dar­lo.

Ese buen co­ra­zón lo ve­mos tam­bién en la prác­ti­ca: ¿re­cor­dáis cuan­do adop­ta a la jo­ven Abi­gail Hobbs?

Will también es conocido por su costumbre de adoptar perros abandonados. Aquí, un homenaje de sus fans.

Will tam­bién es co­no­ci­do por su cos­tum­bre de adop­tar pe­rros aban­do­na­dos.
Aquí, un ho­me­na­je de uno de sus fans.

¿Más prue­bas de que Will equi­val­dría a Cris­to?

¡Las ten­go!

En el ca­pí­tu­lo 12 de la 3ª tem­po­ra­da, Lec­ter se re­fie­re a Will co­mo «el cor­de­ro».

En la Bi­blia, el cor­de­ro es el sím­bo­lo de Je­sús y del pue­blo he­breo: am­bos, pu­ros y su­frien­tes.

El cordero de Dios.

El cor­de­ro de Dios.

Los he­breos pen­sa­ban que, ofre­cien­do al­go va­lio­so a Dios, se pu­ri­fi­ca­ban en es­pí­ri­tu.

Y co­mo Pe­TA aún no exis­tía y el cor­de­ro era un bien pre­cia­do, ¡lle­ga­ban a sa­cri­fi­car has­ta dos dia­rios!

Y Cris­to, con su muer­te en la cruz, pro­ta­go­ni­zó el ma­yor sa­cri­fi­cio de to­dos. ¡Por eso, que­ri­dos ni­ños, se le aso­cia al cor­de­ro!

Pe­ro Han­ni­bal no ha­bla de Will/cordero/Cristo co­mo de un in­de­fen­so ani­ma­li­to.

Al con­tra­rio.

«Es­con­ded­nos de la ira del cor­de­ro», di­ce, en una re­fe­ren­cia al Apo­ca­lip­sis.

Y es que en al­gu­nas in­ter­pre­ta­cio­nes de la Bi­blia, Cris­to vol­ve­rá a la tie­rra pa­ra im­par­tir jus­ti­cia. ¡Co­mo Will en la se­rie! Al fi­nal, se ca­brea con «esos lo­cos hi­jos de pu­ta». Y… no di­go más.

Y, pa­ra ter­mi­nar, ¿os sue­nan los cua­tro ji­ne­tes del Apo­ca­lip­sis?

Cristo en el Juicio Final a lomos de un corcel blanco.

Cris­to en el Jui­cio Fi­nal a lo­mos de un cor­cel blan­co.

El de co­lor blan­co es, se­gún al­gu­nos teó­lo­gos, Cris­to.

Aquí van un par de ver­sícu­los al res­pec­to:

«En­ton­ces, vi el cie­lo abier­to; y he aquí un ca­ba­llo blan­co, y el que lo mon­ta­ba se lla­ma­ba Fiel y Ver­da­de­ro, y con jus­ti­cia juz­ga y pe­lea».

«Y en su ves­ti­du­ra y en su mus­lo tie­ne es­cri­to es­te nom­bre: REY DE RE­YES Y SE­ÑOR DE SE­ÑO­RES».

Apo­ca­lip­sis 19:11–21

To­do aguan­te tie­ne un lí­mi­te, di­go yo. ¡Has­ta pa­ra el Hi­jo de Dios!

SIMBOLOGÍA HINDUISTA:
VISNÚ, EL CONSERVADOR

Dios Visnú.

Dios Vis­nú.

En el Hin­duis­mo, Will en­car­na­ría al dios Vis­nú.

Ca­da cier­to tiem­po, Vis­nú vie­ne a nues­tro mun­do ba­jo una for­ma di­fe­ren­te o ava­tar.

¿Y qué ha­ce?

Su in­fluen­cia es be­né­fi­ca.

Por ejem­plo, una vez vino co­mo pez (mats­ya) pa­ra avi­sar a la hu­ma­ni­dad de un gran di­lu­vio (¿os sue­na, eso del di­lu­vio?).

Otro ava­tar, que pue­de que os sue­ne más, es Kris­na: fue gue­rre­ro, rey y aman­te.

¿Os suena, este muchacho azul?

¿Os sue­na, es­te mu­cha­cho azul? Es Kris­na.

Vis­nú siem­pre ayu­da a los hu­ma­nos.

Es el es­ta­bi­li­za­dor del Uni­ver­so.

Pe­ro, al igual que Cris­to, un día no ven­drá a pre­ser­var la Crea­ción, sino a des­truir­la.

Se es­pe­ra que re­gre­se una vez más ba­jo el ava­tar Kal­ki. Es­te nom­bre vie­ne del sáns­cri­to kar­ka, «ca­ba­llo blan­co». Y es que, se­gún al­gu­nos, vol­ve­rá co­mo ji­ne­te de un cor­cel blan­co. Otros di­cen que él mis­mo se­rá un hom­bre con ca­be­za equi­na. A lo Bo­jack Hor­se­man.

Visnú como Kalki en el Fin del Mundo.

Vis­nú co­mo Kal­ki en el Fin del Mun­do.

Kal­ki ven­drá a cas­ti­gar a los pe­ca­do­res y re­com­pen­sar a los jus­tos. He­cho es­to, el Uni­ver­so se reab­sor­be­rá.

Si se con­fir­ma­se que el ji­ne­te blan­co del Apo­ca­lip­sis es Cris­to, ¡com­par­ti­ría ese ras­go con Vis­nú!

CKLONTINUARÁ

¡Bueno!

Es­ta es la pri­me­ra par­te del ar­tícu­lo, es­pe­ro que os es­té gus­tan­do.

Di­réis: «Cklo, ¡no has ha­bla­do de Han­ní­bal Lec­ter!». Ja, ja, ja… ¿y si no lo hago?¿Eh? ¿EH? ¡TRO­LEA­DA!

¡ERA UNA BROMA, DOCTOR LECTER... NO ME COMA!

Han­ni­bal: –Zo­rra, no me pon­gas a prue­ba.
Cklo: –¡ERA UNA BRO­MA, DOC­TOR LEC­TERNO ME CO­MA!

Que­ría ha­blar de Han­ni­bal en es­ta mis­ma en­tra­da. Pe­ro Jack y Will han ne­ce­si­ta­do su buen es­pa­cio.

¡En el se­gun­do ar­tícu­lo ana­li­zo al doc­tor Lec­ter sin fal­ta y a fon­do!

¡Pin­cha aquí pa­ra leer­lo!

A to­do es­to, ¿qué opi­náis vo­so­tros de to­do esto?

¿Es­táis de acuer­do con­mi­go? ¿No lo es­táis?

¿Se os ocu­rren aso­cia­cio­nes con otras mitologías/religiones?

¡Com­par­tid­lo con no­so­tros con vues­tros co­men­ta­rios, aquí o en nues­tras re­des so­cia­les Fa­ce­book e Ins­ta­gram!

Gra­cias por leer­me y ¡por­tar­se bieeen!

Cklo La­be­lla


BIBLIOGRAFÍA

Aquí os de­jo una bre­ve bi­blio­gra­fía de los do­cu­men­tos con­sul­ta­dos pa­ra es­cri­bir es­te ar­tícu­lo, por si que­réis sa­ber más:

Mitos y símbolos de la India, de Heinrich Zimmer (Ediciones Siruela, 1995-2008).Mi­tos y sím­bo­los de la In­dia, de Hein­rich Zim­mer (Edi­cio­nes Si­rue­la, 1995–2008).

 


Las religiones en la India y en el Extremo Oriente - Historia de las religiones VVAALas re­li­gio­nes en la In­dia y en el Ex­tre­mo Orien­te, His­to­ria de las Re­li­gio­nes, VVAA (Si­glo XXI Edi­to­res, S.A, 1993).

 


El hinduismo, Jaume Vallverdú (colección QuieroSaber) de la UOC.El hin­duis­mo, de Jau­me Vall­ver­dú (Co­lec­ción Quie­ro­Sa­ber, edi­ta­do por la UOC, 2006).